|
|
A duras, maduras.
24 de febrero de 2012 | 6:19 p. m. | 0 Comentarios
Querida Sandra:Quiero que sepas que soy feliz. Quiero darte las gracias por haberme enseñado que las cosas están más cerca de lo que pensamos y que no siempre es la persona que pensamos. Tenía que decirte que gracias a ti he conocido al amor de mi vida, se llama Victoria. Tiene muchas ganas de conocerte, de saber quién fue la chica que me ayudó a encontrarla y a ver más allá de lo que veían mis ojos. Hoy quiero decirte que he aprendido a vivir sin ti, no te ofendas, sabes a lo que me refiero. Tenía tantas ganas de contártelo... Siempre he pensado que estas cosas quedan en la memoria de la persona que lo vive pero espero que a ti también te quede porque me has ayudado a cumplir el sueño más grande de mi vida y, sí, ha sido gracias a ti. Espero que te encuentres bien, que tu madre siga haciendo, como siempre, los mejores pasteles de chocolate; que tu hermana siga aprendiendo y siga siendo tan inteligente como siempre y que tú sigas con la sonrisa en los labios que tenías siempre. Nunca te olvidaré, Leo. Yo también quería que vieras más allá, que fueras feliz, pero conmigo. |